¿Cómo administrar tus finanzas personales?

«El ahorro es la clave de la fortuna»

Administrar tus finanzas de manera responsable no sólo tiene que ver con asegurar el futuro, sino con alcanzar objetivos a corto, mediano y largo plazo en temas tan concretos como salir de vacaciones o comprar una casa.

¿Estás decidido a cambiar tu relación con el dinero y a mejorar tu calidad de vida?

Aquí te dejamos 7 consejos que te ayudarán a lograrlo.

Recuerda que ¡nunca es tarde!

1⃣ Dedícales tiempo a tus finanzas

Construir un patrimonio requiere disciplina, constancia y, ante todo, dedicación de tiempo.

Comienza por leer lo más que puedas sobre el tema para entender cómo funciona el dinero.

Además, dedica por lo menos una hora por semana a revisar y analizar tus finanzas.

Comienza por calcular el valor de tu patrimonio: para ello, resta al total de tus activos (aquello que posees, como dinero en efectivo, cuentas de cheques, bienes inmuebles, automóviles, muebles, etc.) todos tus pasivos (préstamos, créditos, saldos de tarjetas de crédito, etc.).

Este ejercicio te ayudará a reconocer en qué posición financiera te encuentras.

2⃣ Elimina deudas

 Endeudarse, significa comprometer ingresos futuros.

Aprovecha los aumentos de sueldo, bonos, aguinaldos o fondos de ahorro que recibes a fin de año para eliminar tus deudas.

Si el nivel de tus pasivos es tal que te sientes en una situación sin salida, pide ayuda.

Ponte en contacto con tus acreedores y explícales la situación, ellos serán los más interesados en encontrar la manera de que les pagues.

Es de suma importancia que hables con sinceridad y claridad al acreedor, y contigo mismo, a la hora de fijar la suma que pagarás mensualmente.

Que te quede de experiencia que la idea de endeudarte para comprar ese super televisor o irte de vacaciones un finde semana, no te lleva a nada bueno, recuerda que el dinero debe trabajar para ti. Y no tú para él.

3⃣ Arma tu presupuesto

Si eres de los que termina la quincena en cero, algo anda mal en tu planificación.

Ayúdate con un presupuesto personal, comienza apuntando durante un mes todos tus gastos.

Te sorprenderás de todo lo que gastas en cosas sin importancia.

Luego suma los gastos fijos, ya sean mensuales (renta, teléfono, cuotas.) o (impuestos, seguros, etc.), de los que debes calcular su cantidad mensual correspondiente.

Una vez consolidados tus gastos, analízalos y elimina aquellos que consideres innecesarios.

Finalmente, haz una distribución de tu sueldo del próximo mes de acuerdo a tus prioridades.

No olvides destinar un porcentaje al ahorro, en lo posible no menos del 10%.

Considéralo un gasto fijo en tu presupuesto.

4⃣ Endéudate sólo para construir patrimonio

Endeudarse implica una gran responsabilidad, así que reflexiona mucho antes de hacerlo.

Solicita un crédito para adquirir bienes como un auto o una casa «que te ayuden a consolidar tu patrimonio», pero evita hacerlo para comprar electrodomésticos o tomarte esas vacaciones que están lejos de tus posibilidades.

Ten en cuenta que la cuota del crédito no debe superar del 20% al 30% de tus ingresos. Si no, seguro quedaras endeudado.

5⃣ Controla tus tarjetas de crédito

Con las tarjetas de crédito, y la posibilidad de hacer pagos mínimos, la gran tentación es gastar el dinero que no se tiene.

Pero por lo general se olvida que los intereses anuales de una tarjeta pueden llegar al 60%, y terminan comprometiendo meses enteros de salario.

Ten mucho cuidado con las famosas «cuotas sin intereses», ya que, si por ejemplo te embarcas en planes de 18 meses para los regalos de navidad, ¡el próximo año seguirás pagando los gastos de estas fiestas!

¿Tiene sentido?

No te dejes bombardear por las ofertas de bancos e instituciones financieras y aléjate de la tentación de manejar más de dos tarjetas de crédito.

Usa principalmente una para llevar un mejor control de tus gastos y aprovechar los beneficios de programas de membresía.

Conserva otra para salir de imprevistos, como la pérdida, robo o clonación de tu plástico principal.

6⃣ Ahorra con una meta 

Ahorrar por ahorrar es muy difícil, y seguramente te vas a desmoralizar pronto.

El dinero debe ser un medio para ayudarte a alcanzar un objetivo, y no un fin.

Lo más importante es tener una meta a corto plazo y alcanzable.

Una vez establecida esa meta, y con base en tu presupuesto, debes diseñar un plan financiero para alcanzarla que incluya los siguientes puntos:

▶ Objetivo de la inversión (¿para qué quiero el dinero?).
▶ Plazo (¿en cuánto tiempo quiero reunirlo?).
▶ Capital inicial (¿con cuánto dinero puedo empezar?).
▶ Instrumentos de inversión (¿cómo voy a maximizar el rendimiento de mis ahorros?).

El punto clave es tener disciplina.

7⃣ Pon tus ahorros a trabajar

No dejes tu dinero debajo del colchón y haz que te genere un rendimiento, aunque sea mínimo.

Si ya te decidiste por un banco o una institución financiera, no te quedes en las tradicionales cuentas de inversión a plazo o los pagarés.

Los fondos o sociedades de inversión pueden darte rendimientos más atractivos.

Lo importante es que definas cuáles son los recursos que puedes invertir, qué metas quieres alcanzar y qué riesgos estás dispuesto a correr.

Acércate a las instituciones financieras para que te ayuden a definir tu perfil de inversionista y a tomar las mejores decisiones. Mide tus riesgos y se paciente. Mucha gente espera ganancias espectaculares en el corto plazo y se desanima pronto.

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